Capítulo 47: el primer cumpleaños
- 1 ago 2024
- 1 Min. de lectura
Nos mudamos un 1 de mayo y el 10 Dari cumplía años. Nuestros gastos estaban medidos milimétricamente así que decidimos solo ir a pasar el día a Berna, ya que caía viernes y feriado. No lo podíamos desperdiciar.
La noche anterior salimos a picar algo para recibir el cumple, y ya inmersos en la rutina fuimos en bici.
Cerca de las 23.30 hacía frío y no quedaba nadie en el bar, así que decidimos volver a casa, nos daba el tiempo para llegar antes de las 12.
El momento de las velitas para mi es SAGRADO, es conectar con la celebración, con los deseos. Mis minutos preferidos en todo cumpleaños. Así que tenía en el canasto de la bici velitas, vino y dos inventos de vasos, por las dudas.
De camino, pasamos a comprar helado pero nos llevó más tiempo del esperado, así que frenamos en el medio del camino y, usando el canasto de “La Chancha” como mesa, descorchamos y cantamos el feliz cumpleaños. Al otro día viajamos a Berna.
Dari estaba feliz, lo podía notar, disfrutaba. Y yo lograba hacerlo también, me vi tan bien con lo que estaba haciendo, con la forma en la que estábamos viviendo y dando pasitos firmes en un futuro juntos.
En una versión, que hasta hace muy poco tiempo atrás, no hubiese más que soñado.
Dari me mostró que existen amores seguros, lugares donde uno no tiene que temer. Donde, además, me rio a carcajadas como nunca lo había hecho.
Y ese día lo sentí más que nunca.
Ese día fue especial. ❤️




Comentarios