Capítulos 54: más muebles, más miedos
- 1 ago 2024
- 2 Min. de lectura
Es el 3er mes en La Azulada
y cada día nos sentimos más cómodos.
Nuestro hogar es hermoso, y el barrio termina de completar la sensación “qué lindo es llegar a casa”.
Sin embargo, el tema de desencuentro de este tiempo
fue la rapidez con que debíamos (o no) amueblarla.
Para Dari es MUY importante no resignar la comodidad que tenía en Buenos Aires.
Para mí, es mejor ir midiendo los gastos y ver cómo avanza nuestra vida acá.
Y así anduvimos, en un tire y afloje, donde cada uno exponía lo que necesitaba.
Cada mañana, Dari se levantaba del colchón (en el piso) y al ver su ropa en las valijas decía: “no va más esto así, hay que comprar ya lo que falta”.
Lo maravilloso, fue ver que esos puntos contrapuestos, solo dejaban en evidencia nuestras historias.
No todos venimos del mismo lugar y, por ende,
no vemos las cosas de la misma forma.
Él no tiene miedo a estar bien y con ciertas comodidades, por el contrario, es un “derecho adquirido” desde muy chiquito; y no hablo de lujos, simplemente lo que para él fue y es “tener lo necesario”.
Yo, en cambio, voy con pie de plomo “por miedo a..”, “por las dudas..”. Necesito tener ciertas certezas (como si existiesen) que me garanticen el próximo paso.
Lo importante es que no hay mal ni bien,
somos nuestra historia aún en las decisiones
más pequeñas, más cotidianas.
Lo importante es saber de dónde vienen,
observarlas, abrazarlas;
saber si tiene sentido mirar las decisiones del presente
con emociones del pasado.
El miedo es importante y necesario,
pero cuando el peligro es real;
en el día a día, en cada pequeña decisión,
podemos decirle que todo está bien,
que tenemos recursos para afrontar lo que suceda,
darle la mano y -aún con miedo- avanzar igual.
~ Dari, mi miedo y yo amueblamos la pieza, y usamos el altillo por primera vez. Chau valijas!~ 🤎🔩🛏️




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