top of page

Capítulo 42: Alquilar en Zürich, parte 1

  • 26 jul 2024
  • 3 Min. de lectura

La búsqueda de alquiler fue muy distinta a lo que ocurría en Argentina. Visitábamos el departamento que habíamos visto por internet, en el único horario que lo mostraban, por lo general eran 1 o 2 días, no mucho más. 

Y ahí estábamos junto a otras 15 o 20 personas, que se sacaban los zapatos antes de entrar al departamento -con una naturalidad que nos sorprendía-, lo mirabas y si te interesaba tomabas un formulario que había ahí, a disposición de todos, y te lo llevabas. Así eran todas las visitas. 


Ese formulario, que era bastante similar en todos los casos, te pedía una infinidad de información: los típicos datos personales, datos de tu empleador y contacto para llamarlo (lo hacían, real), cantidad de hijos, mascotas, sí se toca algún instrumento, el por qué te mudas y contacto de tu anterior arrendatario para llamarlo; todo nos parecía irreal y gracioso. 

Pero al ver la cantidad de personas que encontrábamos en cada visita y la poca oferta en internet, empezamos a completarlos cada vez con más amor y dedicación. 

Una vez completo lo enviábamos por correo electrónico a la inmobiliaria, adjuntando toda la documentación. Y a esperar ser seleccionado. 


Los alquileres duran tanto tiempo como vos desees, podes estar toda tu vida alquilando la misma casa. Y, en el caso de querer irte debías avisar con 3 meses de anticipación o, caso contrario, ser el encargado de mostrar el departamento y toda esa gestión. 


Lo que complicaba la búsqueda era que para poder alquilar nos pedían la residencia, y para sacar la residencia nos pedían dirección del departamento alquilado. 🤯


La búsqueda empezó a ser una odisea, viajábamos todos los días a Winterthur a ver 2 o 3 departamentos, caminando horas de un lugar a otro para conocer los barrios y las distancias con el casco histórico; era una tarea en manos de dos mentes cuadradas, éramos conscientes. Aunque debo reconocer que hasta a Dari le molestaba -por momentos- mi insistencia las 24hs, no hacía otra cosa.


La parte positiva, Winti -como le llaman los lugareños- nos gustaba cada día más. 🤍



¡QUE COMPLICADO!

Nos habíamos postulado a 9 departamentos y, si bien estábamos dentro de los plazos en los que debían respondernos, notábamos que tenían una tranquilidad que no se alteraba por más llamados y puertas que uno golpee. Para los suizos las cosas funcionan por el carril oficial, entonces no hay porqué buscar caminos alternativos; incluso les molestaba si uno lo hacía. Para nosotros esa tranquilidad era un mundo nuevo. 


Mientras tanto, estábamos terminando la primera semana en el diminuto departamento y ya empezamos a notar que cualquier cosa era motivo de chispazo. Ni siquiera entraban las dos computadoras en las mesa que teníamos y eso ya era motivo de querer pelear con el primero que se te cruce, y en ese metro cuadrado solo estábamos Dari y yo. 

Un día discutimos muy fuerte, y por más esfuerzo que hago me cuesta recordar el motivo. Lo que tenía claro es que ese tipo de peleas no era propio de nosotros y no quería que se volviera a repetir. 


Por eso, ante esa discusión, le propuse pensar en nuestro bienestar aunque eso implique pagar un poco más, lo valía: “volvamos al Hotel Plaza, necesitamos estar bien para pensar con claridad todo lo que tenemos por delante”. 

Dari, que en eso somos parecidos, no dudo un segundo. 

Llamamos al hotel, donde habíamos parado la primera semana y tan cómodos habíamos estado, nos dijeron que al día siguiente había disponibilidad. Y allá volvimos, a Winti, para estar mejor en este camino que recién arrancaba. 


Para mi, esa fue una decisión inteligente que seguramente algunos años atrás no hubiera podido tomar. 

Pero ese día logré priorizar lo que necesitábamos para estar bien, no eran lujos sino lo mínimo e indispensable para poder estar tranquilos. En esa propuesta estuve orgullosa de mi.💫



Comentarios


IMG_6238.jpeg

Hola!
Qué bueno verte acá!

Párrafo. Haz clic aquí para agregar tu propio texto y editar. Aquí puedes contar tu historia y permitir que tus usuarios sepan más sobre ti.

Recibe todas
las entradas.

¡Gracias por tu mensaje!

  • Facebook
  • Instagram
  • Twitter
  • Pinterest
bottom of page