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Capítulo 36: Volver a empezar

  • 25 jul 2024
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 26 jul 2024

Me levantaba cada mañana, compartíamos unos mates (que era nuestro momento favorito del día) mientras Dari buscaba trabajo y yo acomodaba todo para dejar el mío. 


En cuanto tenía un ratito libre empezaba a preguntarme qué hacer de mi profesión.¡Innecesaria crisis existencial en ese momento, lo sé! Pero la puerta estaba abierta y no lograba cerrarla, lo único claro es que lo que estaba haciendo ya no me hacía sentir satisfecha o realizada. 

¿Qué quería hacer? Ni la más mínima idea. 


Se me cruzaba por la mente la edad, tenía 33 años y me generaba temores de todo tipo empezar de cero, y encima con la “necesidad” de hacerlo bien y ser exitosa. 

En ese torbellino de pensamientos giraba mi cabeza.


Empecé a buscar cursos relacionados con nutrición, notaba que la alimentación antiinflamatoria me demandaba tiempo y ese tiempo se me pasaba volando, ¿por qué no ir por ahí?

Pensaba en hacer la carrera de nutrición o un taller de pan sin gluten, pasaba de 0 a 100 sin escalas. 


Investigando encontré un curso en IIN, un instituto en New York que había comenzado a dar sus clases en español y de forma virtual. Yo seguía una coach en Instagram que había estudiado ahí, y le escribí. 

“Coach de nutrición integral”, ese era el nombre del curso. La palabra coach, al igual que consultor, me generaba cierto rechazo; en el último tiempo ambos términos se habían malgastado, y cualquiera arrancaba un emprendimiento y se autodenominaba coach o consultor. 


Después de darle vueltas al plan de estudio y ver que el eje principal era nutrición, que Deepak Chopra participaba en una materia y que había todo un módulo de negocios, me empecé a entusiasmar. Y a ese entusiasmo Dari le dio el empujón final: me regaló el curso. 


Con más dudas que certezas y sin pensar en el coach como salida, iba a empezar un nuevo camino de aprendizaje. Haciendo foco justamente en eso, en lo que iba a aprender en el camino, sin saber muy bien dónde me llevaría. ¿No debería ser eso lo más importante? 

¿Cuántas veces había tenido el final pensado y planificado y no se había dado?


NUEVOS HORIZONTES

Y la búsqueda poco a poco empezó a generar entrevistas. Muchas para España, el idioma jugaba un papel decisivo, lógicamente. 

Pero como Dari había ido a un colegio a alemán, esa base (oxidada pero base al fin) empezó a abrir oportunidades en Bélgica, Alemania y Suiza. 


Las entrevistas de estos últimos países nos parecieron irreales. Sin embargo, ambos compartíamos la teoría de que había que ir a todas y ver qué pasaba. Y en ese “ir y probar” Bélgica empezó a ganar fuerza; notaba que el tener entrevistas en inglés cada vez le generaba más satisfacción y a mi eso me daba una alegría enorme. La Idea y yo estábamos felices de ver otra vez ese norte. 


Bélgica no era el lugar que más me gustaba pero seguía firme tratando de no sobre-pensar lo que no podía manejar, y dejar que las cosas sucedieran. 

Estábamos a un llamado de que se confirme Bruselas, pero pasaban los días y el llamado no llegaba. Año nuevo, festejos; la fecha no era la mejor pero no perdíamos la ilusión. 


Los días pasaron y Suiza empezó a tomar otro color, yo notaba que Dari seguía un poco desilusionado con la no llamada. 

A mi ver Suiza avanzar, si bien NUNCA había estado en mi mapa, me parecía una gran opción. 


En el mientras tanto, y más allá de cual terminase siendo el destino, yo preparaba y embalaba, a paso lento pero firme. 

La Idea y yo sentíamos que nuestro deseo se acercaba nuevamente. 🤞🏽


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