Capítulo 24: ¿Otra vez La Idea?
- 25 jul 2024
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 26 jul 2024
El departamento que habíamos alquilado era amueblado y, por ende, transitorio. Cada 3 meses renovábamos el contrato. Eso generaba que una parte de mi continuara sin resolver el “hacer pie”. Por más esfuerzo que hacía se me complicaba el instalarme al 100% y, por ende, algo faltaba.
Esos momentos en los que sentía que algo faltaba, siempre aparecía La Idea con su sutil pregunta ¿es BA, no vamos a ir a vivir afuera?
Y en algún punto noté que tenía razón, que esa pregunta era válida y había que hacerla, que enfrentarla.
Estaba MUY bien en esa hermosa ciudad, pero también notaba el entusiasmo que me generaba cada vez que La Idea aparecía y ponía el irnos como un alternativa posible; me hacía sonreír, me hacía sentir llena de oportunidades. Y esa emoción no la lograba entender, menos explicar.
Mi cabeza daba vueltas, me sentaba en las sesiones con Pancho (que seguíamos de forma virtual) y una y otra vez sacaba el tema. Le daba vuelta, le dábamos vueltas.
Había una parte hiper-racional y limitada en mi que pensaba: tenes un muy buen trabajo, estás creciendo y aprendiendo, cómo lo vas a dejar.
Pero sentía que algo faltaba, me faltaba, más allá de lo profesional. Todo el tiempo sentía que “estaba bien pero…”.
El problema era cómo seguía la frase después del “pero”: ¿pero qué?. Eso es lo que me costaba entender: monotema que hablaba en cada sesión.
Una vez me dijeron que cuando uno SIENTE algo es muy difícil explicarlo con palabras, porque estaríamos racionalizando lo irracional. Y creo que un poco de eso se trataba. En definitiva, ¿a quién debemos darle esa explicación con tanta precisión? Si uno lo siente, ¿no es suficiente?




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